24/06/2010
DM 3810, un nuevo salto en rendimiento
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Gerardo Bartolome
Presidente de DONMARIO
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Los trabajos realizados en la última década sobre el mejoramiento genético tradicional, apoyados por el uso de marcadores moleculares y de la fitopatología, permitieron duplicar la tasa histórica de ganancia de rendimiento en el cultivo de soja, para llevarla del 1 al 2% anual.
No obstante, el avance no es lineal y, en ocasiones, se dispara con la obtención de variedades que representan verdaderos saltos productivos. Esto sucedió en el pasado, con el lanzamiento de las DM 4800 y 3700, cuyos beneficios se reflejaron en una amplia superficie de siembra (cercana a las 4 millones de hectáreas, en cada caso) y se repite hoy, con el anuncio de la DM 3810.
Esta variedad es un nuevo hito para DONMARIO y el mejoramiento genético tradicional, por su aporte en rinde (10% más respecto de DM 3700) y en sanidad, pues posee resistencia a mancha ojo de rana, que en el ciclo pasado provocó fuertes pérdidas de producción.
La DM 3810 es el resultado de un largo proceso de investigación, con un programa activo, competitivo y regional. Con casi tres décadas de historia, el programa de mejoramiento DONMARIO es uno de los más grandes de Sudamérica, por la diversidad y calidad de su base de germoplasma.
El programa comprende el trabajo de 70 técnicos. Anualmente, allí se generan más de 5.000 cruzas, de las cuales derivan 250.000 líneas experimentales por año, seleccionadas hasta obtener los materiales comerciales. Además, incluye una red de 82 localidades de investigación en Sudamérica (Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Bolivia) y 17 en EE.UU., donde los materiales se evalúan en distintos ambientes, apoyados por software y paquetes estadísticos de avanzada.
Complementariamente se realizan evaluaciones en invernáculos, en infectarios naturales a campo y en el laboratorio de marcadores moleculares, a través de las cuales se logra una selección a favor del perfil sanitario buscado. El trabajo de contraestación también aceleró los tiempos para alcanzar en 5-7 años, lo que antes llevaba 12-14.
Este proceso de regionalización nos enfrentó a desafíos más diversos y complejos, y generó una sinergia fundamental: Nuestra presencia en Brasil, por ejemplo, permitió identificar rápidamente variedades con resistencia a mancha ojo de rana y ofrecer una respuesta inmediata al problema. Según datos del INTA Marcos Juárez, nuestra empresa ya posee un 70% de su porfolio resistente o moderadamente resistente a la enfermedad.
En el caso puntual de la DM 3810, los logros son evidentes: la selección por marcadores permitió mejorar la aptitud defensiva del cultivo y superar el 10% de ganancia genética: En ensayos oficiales contra testigos sin tratamiento, la mejora en el rinde se disparó hasta el 35%.
Esto demuestra que, a través de la combinación del mejoramiento genético tradicional, la fitopatología y la selección asistida por marcadores moleculares, se puede superar la tasa de ganancia genética histórica y, al mismo tiempo, reaccionar rápidamente ante la aparición de problemas sanitarios de relevancia.
El mejoramiento tradicional es, al mismo tiempo, un aliado de valor para la biotecnología moderna (que en EE.UU. está aportando una ganancia de 7-11% de rinde con el gen RR2, anunció Monsanto), que se potencia con el uso de herramientas como los marcadores.
El salto de rinde de 10% que hoy anunciamos, con la DM 3810, podría crecer en el futuro, con un aumento de escala en el programa actual. Para ello, la Argentina necesita desarrollar un marco legal que proteja la propiedad intelectual y aliente las inversiones, para favorecer un círculo virtuoso entre los actores de la cadena (Gobierno, productores, multiplicadores, exportadores y empresas de tecnología), con beneficios para todos.
En esta campaña, beneficiaremos a los productores que compran semilla fiscalizada y pagan la tecnología a través del sistema de regalía extendida, con la posibilidad de acceder de manera preferencial, mediante el programa RECORDM, a la compra de la nueva variedad DM 3810.